Historia del Temple

HISTORIA DEL TEMPLE

Más de setecientos años  después de su disolución, la Orden del Temple sigue siendo un caso fascinante de la historia.

En el siglo XI, en el Occidente cristiano, se experimentaba una recuperación demográfica, económica y cultural, aun que la violencia en forma de epidemias, guerras y presión feudal, seguía amenazando  a la mayoría de población.

Por su ves la Iglesia Católica había ganado prestigio y influencia en la vida social. Era una época en que las peregrinaciones tenían gran importancia, Roma, Jerusalén y Santiago de Compostela eran los destinos.

Con la tomada de la ciudad Santa en el año 1071 por los turcos, todo cambio, hasta que en el cansillo de Clermont ( Francia ) en 1095 el papa Urbano II, proclamó la necesidad de recuperar Jerusalén lo que llevo a la primera cruzada.

La primera cruzada fue un gran éxito,  bajo el mando de Godofredo de Bouillon,  Jerusalén fue conquistada en 1099.

Año 1118 el caballero Francés, que había participado en esta exitosa campaña, Hugo de Payens, junto con ocho compañeros, puso en marcha la creación de una Orden Monástica Militar para proteger  a los peregrinos en la ruta hacia la Ciudad Santa.

Nacía así La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, se someterán a la autoridad del patriarca de Jerusalén, ante quien juraran los votos de «obediencia, pobreza y castidad «.

Bernardo de Claraval organizó un concilio en la ciudad francesa de Troyes a principios del año de 1128 para consagrar las reglas del temple y hacia el año de 1130, escribió Elogio de la nueva milicia templaria.  No había vuelta atrás, Los Pobres Caballeros de Cristo estaba respaldada por la iglesia de forma oficial.

 

La Orden del Temple

En apenas dos siglos, la orden de Los Pobres Caballeros de Cristo, se transforma en  el más importante   cuerpo militar de defensa del cristianismo y se convierte en una de las organizaciones políticas y económicas más eficientes  de la historia.

Mas allá de los cargos y obligaciones, los miembros de la Orden se dividían en cuatro grandes grupos:

Turcopolos

Fueron arqueros montados reclutados localmente por los Estados cruzados del Mediterráneo oriental. Estos auxiliares eran los hijos mestizos de padres griegos y turcos, y eran al menos nominalmente cristianos, si bien algunos pudieron ser musulmanes en la práctica. Algunas de estas unidades bizantinas acompañaron a la Primera Cruzada, y pudieron haber servido de modelo para el posterior empleo de la caballería ligera indígena por los Estados cruzados.


Escuderos

Los artesanos y escuderos se encargaban de las actividades manuales y del mantenimiento de las armas de los caballeros. No eran guerreros.  En definitiva, un escudero era, un pequeño noble que estaba estrechamente relacionado con alguna gran casa, en muchas ocasiones parientes de las mismas privados de fortuna por la prevalencia del mayorazgo.


Capellanes

Estaban a cargo de los asuntos religiosos pero también podían ejercer  responsabilidades administrativas.


Sargentos

Eran guerreros de origen noble. Podían ocupar cargos pero siguiendo órdenes , y se les asignaba un caballo y un escudero. Su manto era negro.


Caballero templario, un guerrero por excelencia

La palabra templario designa al miembro de una orden religiosa y militar, son monjes guerreros y constituyen una de las órdenes militares creadas en el s. … La palabra templario hace referencia a que la primera sede de la orden en Jerusalén se ubicaba en el recinto de lo que fue el destruido templo del rey Salomón.

Los caballeros templarios tenían como distintivo un manto blanco con una cruz paté roja dibujada en él. Militarmente, sus miembros se encontraban entre las unidades mejor entrenadas que participaron en las Cruzadas.